S’HOSTALET

S’Hostalet se encuentra en pleno centro de Mallorca, en una de las zonas más auténticamente mallorquinas y más tranquilas de toda la isla.

Su enclave es estratégicamente privilegiado. No sólo porque se encuentra a sólo dos quilómetros del pueblo de Vilafranca y a unos 5 del de Petra, tradicionales villas mallorquinas que aún conservan plenamente todo su encanto, sino también porque su situación central la convierte en una zona relativamente cercana de cualquier área de Mallorca que se tenga intención de visitar durante la estancia en la isla (playas, interior y montañas de la Serra de Tramuntana).

Desde la cima de un monte de 200 metros, en un ambiente de absoluta y placentera tranquilidad, el predio disfruta de una espléndida vista de todo el Pla (llano) de Mallorca, la zona sur y la oriental, con las imponentes montañas de la Serra de Llevant. Al norte se alza, majestuosa, la verde zona de pinar del Puig (monte) de Bonany, con su preciosa ermita.

S’Hostalet se encuentra enclavado en una área de gran interés natural y paisajístico, íntegramente protegida por la legislación vigente.

La casa, totalmente nueva, mantiene unos cánones de máxima calidad arquitectònica. Se ha logrado una armonía perfecta de la funcionalidad y comodidad moderna con la rusticidad de la casa tradicional mallorquina. Los principales materiales que se han utilitzado en su construcción son: la piedra, el mármol mallorquín, la piedra arenisca de Mallorca (o marés), la cerámica (hecha y pintada a mano en diversos talleres artesanos de la misma isla), el vidrio (también, en gran parte, de producción artesanal), el acero inoxidable, el hierro forjado y la madera, combinados de tal forma que le confieren un estilo característico, una personalidad propia y exclusiva, tal y como se refleja perfectamente en las fotografías que se anexan de todo el conjunto.

Su diseño, en forma de ele, ha tenido en cuenta al máximo el disfrute de la luz y el impresionante paisaje natural de los contornos, con el cual se integra perfectamente.

Dos elementos arquitectónicos sobresalen muy particularmente: en primer lugar, la piscina, originalísima, tanto por su forma irregular y espectaculares dimensiones (13 x 8 metros), como también por su ubicación privilegiada, verdadero mirador de todo el Pla (llano) de Mallorca; y, en segundo, la imponente torre de piedra que se encuentra adosada a la construcción, con réplica perfecta de almenas medievales de marés (piedra arenisca mallorquina) en su confín superior, y desde donde, durante los días de buen tiempo, se divisa claramente el bonito Parque Nacional Marítimo- de la isla de Cabrera, en la zona sur.

500 metros de terrazas exteriores con unas vistas excelentes, barbacoa, patio con cisterna tradicional mallorquina de agua de lluvia y olivo centenario, y 1.000 metros de jardín, en una área de casi 18.000 metros cuadrados de acebuches, olivos, almendros y todo tipo de vegetación típicamente mediterránea.

Espacioso garaje con capacidad para tres coches.

La casa, de 250 metros cuadrados y con capacidad máxima para 6 personas, dispone de las siguientes instalaciones: 2 habitaciones dobles (una de las cuales se encuentra ubicada en la parte superior de la torre) y 1 habitación doble de uso individual; dos baños; una cocina; una sala de estar; un estudio con biblioteca; espaciosa entrada principal típicamente mallorquina; lavandería y despensa.